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Archive for 19 junio 2012

Carta de despedida

19 de junio de 2012 3 comentarios

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Bueno, supongo que esto es una especie de despedida, ahora que hace un año que empecé este lío. 

Cuando empecé no tenía ni idea. No tenía ni idea de que me iba a gustar tanto esta mierda de escribir, ni de que le iba a temer tanto a la página en blanco, ni que podía ser capaz de sudar y resoplar por no saber qué escribir. Y ahora estoy aquí escuchando a Patti Smith y escribiendo esta cosa para cerrar el blog que seguramente sea decepcionante y después traspasarme a otro blog que puede que a la gente no le guste. ¿Te das cuenta de cómo podemos abrumarnos y asfixiarnos por nada? Voy a hacerme una coleta, ahora vengo.

Ya, perdón. Resulta que gracias a tener un blog he podido desahogarme a gusto, artísticamente. Eso ha sido importante, aunque sea sólo por ver cómo la gente me decía lo que molaban las cosas que escribía. ¿No se busca un poco eso cuando escribes? No me refiero a ser tan universal, blanco y poco arriesgado que todo el mundo se ponga de acuerdo. Se escribe para que la gente lo vea. Para que te llegue alguien y te diga “me haces más llevaderas las noches sin dormir”, o también “he imprimido tu historia, me la he estado leyendo”. ¡Mi historia! La historia de las mujeres lobo de Neptuno ¡pero si a nadie le gustó! También me han dicho “yo nunca leo libros, sólo te leo a ti”. No es un número muy grande de gente, sólo amigos y conocidos, pero ya ha sido algo.

Si puedes hacer algo bien, úsalo para algún fin. No podría vivir autoabasteciéndome de mi propia mierda, quiero decir, si tu mierda es buena, no sé, ¡dásela a los demás! No puedes estar de por vida diciendo “ehm, bueno… esto lo escribió una antigua profesora”. Creo que en el Lazarillo de Tormes lo decían: “que no hay libro, por malo que sea, que no tenga alguna cosa buena; mayormente que los gustos no son todos unos, mas lo que uno no come, otro se pierde por ello.” En esas clases en las que a veces nos dormimos y a las que nos cuesta entrar a veces se aprenden cosas, sobre todo si te las enseña alguien con ganas, y a mí me lo enseñó uno de los grandes.

Y de ahí se pasa a lo siguiente: en un incierto año sabático te das cuenta de que hay que hacer las cosas con ganas. Aunque es cierto que yo no me puse a estudiar hasta bien entrado febrero… o más bien mayo… pero bueno eso es lo de menos. El 2012, año jodido sin duda. Mueren Bradbury y Moebius, nos sangran dinero por todas partes, la gente hace revoluciones por ahí… Leí en no se qué periódico “los griegos hacen acopio de bebidas y alimentos para prepararse”, por si viene la guerra o no se qué basura. 

Escribiré un periódico algún día, con una noticia en primera plana: “Todo lo que hemos estado diciendo los periódicos hasta ahora era mentira. Los políticos son vampiros desalmados y no es cierto que vaya a estallar ninguna guerra. El dinero no importa porque somos una sola conciencia colectiva que algún día, mediante la iluminación se dará cuenta de que la única política válida en el planeta Tierra es jodernos la vida un poco menos entre nosotros y hacer que el universo sea un lugar un poco bonito”. ¡Venderé ese ejemplar a 100 € cada uno! Jajajaja…

No, en serio, hay que tener ganas de hacer las cosas en serio, aunque casi siempre nos equivoquemos al elegir lo que es serio y lo que no. Últimamente todos nos ahogamos en nuestros vasos de agua, y no vemos que el vaso ni siquiera estaba lleno. Las banderitas, los eslóganes machacones, la lucha entre ideales, esa mierda es lo de menos. El mundo se sostiene porque al final acabamos aprendiendo a ser menos gilipollas, aunque eso viene una vez cada nosecuantos años. Tu carrera, o tu trabajo, o lo que quiera que hagas, en realidad no importa. Importa echarse una mano de vez en cuando. Eso y dejar a los cachorritos tranquilos. ¿Por qué crees que tu Dios los hizo tan bonitos? ¡¡Para que los dejaras en paz!!

Estoy reflexionando mierdas metafísicas cuando debería solamente decir: “¡bueno, ésto se acaba, voy a abrir el otro blog, luego nos vemos!” Pero quería juntar todas las ideas que había ido poniendo aquí, en una sola idea gigante, que es toda esa mierda idealista que acabas de leer. Pero es que en un año pueden pasar tantas cosas, puedes leer tantos libros sobre el Zen y puedes tener tantas conversaciones interesantes… algo se te tiene que pegar. 

He tenido historias muy buenas. Un señor me insultó y le dije una obscenidad. Al día siguiente lo escribí como si fuese un relato de Lovecraft. Es de lo más divertido que me ha pasado. He atado todos los cabos de otros años. Me he deshecho de relaciones inútiles que no llevaban a ninguna parte y me he olvidado de cosas malas. He hecho nuevos amigos y he ido a un concierto de Metallica. He conocido a la reina de las chicas de ojos azules y me he dado cuenta de que escribir poemas y relatos bajabragas no vale tanto como pasar una hora entre risas y besos. Se me ha acabado el disco de Patti Smith mientras escribía esto. Joder, debo llevar un buen rato. 

Una idea muy bonita con la que merece la pena marcar tu vida es una cosa que le escuché una vez a Jodorowsky. Según parece, Miguel Ángel decía que, una vez habías terminado una estatua, podía echarla a rodar colina abajo. Todo lo que quedase de la escultura al llegar al final era lo esencial, y lo que se había roto eran partes prescindibles. Así que todo lo que no te guste, recórtalo. No eres un puto mártir, no tienes que sufrir por nada. 

Esto es sólo un paseo. Habrá más. Y sí, mucho mejor. 

http://fahrenheitcomics.wordpress.com/

Categorías:Rarities

No más obituarios

17 de junio de 2012 Deja un comentario
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No hay mejor forma de encabezar esto que con un dibujo de Leinil Yu

La recta final. Has tenido muchas cosas en sólo un año, debes estar contento. Has conocido a una chica, te has sacado el teórico, has vuelto a aprobar eso de la selectividad, has escrito esa basura underground de cómic de la que te sientes orgulloso y le has dado ese rollito zen a tu vida y a tu forma de pensar. “Yo no aguantaría un año sin hacer nada”, me dicen. Yo tampoco, por eso he estado haciendo muchas cosas.

Se acabó por fin, y parece que he sabido sobrevivir. Sólo queda una cosa, una única cosa antes de poder meterse de lleno en el verano: cerrar éste blog. Chaparlo para siempre. El sitio se quedará vacío, pero sólo el lugar, porque todo ésto se va a traspasar. Vamos a llevarnos las ideas a otro sitio, y es un alivio.

Ésto huele ya a recuerdos. He escrito cosas para callar bocas a pedantes y hacer ver que se puede hablar en serio sin ser serio en absoluto. He escrito historietas bajabragas y he intentado ser original. He hablado sobre muchas cosas y me estoy repitiendo. No encuentro temas, de momento, y necesito temas nuevos, nuevas historias, nuevas formas de escupir a la cara fea de las cosas. He vivido unas cuantas cosas, pero te dejaré con la intriga y te haré esperar unos días más.

El martes 19 de julio cerraré las puertas de éste sitio, pero poco después haré otro. Las palabrejas se me han quedado pequeñas y habrá dibujos y cómics. Allí podrás ver “La Calavera” en toda su magnitud. En cuanto cree ese nuevo blog pasaré el link por aquí. 

Elegí el día 19 porque es el día que, hace un año, abrí ésto con ganas de cachondeo y de parodiar esos blogs que hablan de cosas profundas con palabras rebuscadas, pero acabé hablando de mis propias cosas profundas y a la gente acabó gustándole. Le doy importancia a eso de cerrar porque cuando empecé no pensaba que ésto sería un sitio tan cojonudo para desahogarme y toda esa mierda. Hasta Toni Nievas me dijo que el blog estaba guay. 

En fin, hay muchas cosas que decir antes de irse, pero te jodes. El día 19 estaré aquí. 

Categorías:Rarities

De las cenizas volverás

7 de junio de 2012 Deja un comentario

Te recorre un escalofrío en momentos así. Te tiemblan los ojos y dejas de atender a todo lo demás. El mundo se te cae encima y se convierte en cristales rotos. Porque Ray Bradbury se ha muerto.

Siempre es triste cuando pasan cosas así. Cuando dices “ha muerto Moebius”, “ha muerto Sidney Lumet”, “ha muerto Bradbury”, y tú solamente escuchas “¿quién?”. Pero no se puede hacer nada. Nadie se muere sin nadie. Ni siquiera cuando muere alguien mil veces mejor que la mayoría de los que siguen vivos. Estamos en el futuro que él describía en muchas de sus historias. Pantallas gigantes que ocupan toda la pared del salón, gente que nos deja sin libros, atados todos a nuestros teléfonos de mierda que saben hacer desayunos.

Nunca nadie me llevó por donde él pudo llevarme. Puestas de sol en Marte, Venus lluvioso, bomberos que provocan incendios, tatuajes vivientes, dinosaurios, astronautas que se desvanecen felices, falsas máquinas del tiempo, bebés asesinos. Todos los mundos que puedas imaginar: él los tenía. Te agarraba con fuerza y te lanzaba  a sus historias. Era como un niño, siempre entusiasmado, siempre volando por ahí con ideas nuevas. Y se dedicó a eso desde que era un crío hasta que murió con 91 años.

“Ve a lo alto de la colina y salta, y construye tus alas mientras caes”, esa era su filosofía. Como decía Bill Hicks, la vida es un paseo, pero matamos a los que intentan decírnoslo. “No puede ser un paseo, he invertido mucho, mira mi cuenta bancaria, mira mi familia”. Pero así es, un simple paseo, una atracción de feria. Bonitas palabras ¿no? La gente a la que has apreciado y a la que has seguido hasta que acaban yéndose, siempre te dejan algo bueno dentro. Y todas esas cosas se mezclan y te hacen un poquito mas grande. Es algo así ¿no? Tampoco tengo mucha idea ahora, dentro de unos años podría decirlo mejor. No tengo ni idea.

Aquí nos quedamos, Ray, y mientras no nos  quemen tus libros, aquí seguirás tú también.

 

Categorías:Literatura exquisita

Ænima

4 de junio de 2012 2 comentarios

Escucha, sé que he tenido bastantes pocas ganas de escribir últimamente. Creo que no es desgana. No es falta de inspiración, ni dejadez, ni estar ocupado con otras cosas. Los estudios. Ja. Eso es una excusa barata de mediocres, hay tiempo para todo. Es cierto que ahora debería estar estudiando, pero qué coño, si uno no puede tener tiempo para soltar cuatro tonterías o sentarse a escuchar Pearl Jam puedes volarme la cabeza.

Todo ese tema de escribir… Bueno, creo que últimamente hay cosas que no necesitan que te extiendas demasiado explicándolas, no sé si me explico, es más fresco y gratificante ver como llegan y te rozan la cara y te las dejas guardadas en alguna parte, sabiendo que volverán a salir cuando estés apunto de irte, y la vida pase ante los ojos, y todas esas cosas serán las que veas, estoy seguro que será alguna mierda en blanco y negro y a cámara lenta, y te parecerán horas.

Las cosas malas ahí no están. Las pérdidas de tiempo, las amistades inútiles, los engaños, los desengaños. La cierta tristeza que siempre está ahí. Hay una tristeza por algo que no sabes bien qué es. Algunos días quieres ser Frank Castle y emprenderla a tiros con los culpables. Arreglarlo rápido, dejarlo todo bien hilado, enterrar a los políticos, a los trozos de mierda que dan palizas a los críos y… ¿Sabes quienes son los peores? Los que matan cachorros. No me preguntes por qué. Destrozan el mundo. Y nunca se irán.

Pero un tío más listo que todos nosotros no dejaba de repetirme que el mundo sigue porque al final siempre somos más los buenos que los malos. No sé explicar a qué viene todo eso, pero no sé, estaba ahí metido. Me gusta reflexionar éstas tonterías imaginando que estoy subido a un tejado o algo. Había empezado con una cosa y ahora no sé de qué estoy hablando y me he perdido.

Bueno, esas cosas. Últimamente no tengo muy claro sobre qué escribo, porque ya he escrito sobre casi todo lo que quería escribir. Más o menos. Realmente es mentira: me quedan cosas sobre las que escribir, pero, ¿qué gracia tendría si las escribiese todas ahora? Están todas guardadas bajo llave, esperando a que las saque, algunas ni siquiera sé qué coño son.

El cómic ya está por aquí guardado, sólo necesito subirlo y ponerle las viñetas bonitas y todo eso después de la selectividad. Aquí está Bill con el tiempo.